estornudo
Afuera, en el jardÃn, hay mucho trabajo que hacer.
La llanta de mi camioneta lleva dos dÃas ponchada desde que regresé de Santa Fé. Ese noche me mojé. Desde ayer tengo gripa y no tengo fuerza ni para trabajar, ni para cambiar la llanta. Le he llamado al jardinero para que le diga a su hijo que venga a cambiarme la llanta y me la lleve a arreglar. El celular del jardinero no está disponible o se encuentra en el cerro sembrando arbolitos.
Es un dÃa bonito pero yo me siento muy enfermo, respiro por la boca porque tengo la nariz tapada. Me he terminado ya una caja de klinexs, o como se escriba. Afuera uno de mis perros el más pequeño, ha comenzado a arrastrar su plato metálico por es suelo.
Me enoja estar enfermo. Mañana otra de mis perras entra en competencia y no podré disfrutar mucho el evento.
Yo no sé donde pesqué este virus si en mi pueblo la gente no se enferma.
De repente siento que el paladar me quema y las piernas me hormiguean, y asà pues no es posible que cambie la llanta de la camioneta.
Me gustarÃa aprovechar el tiempo y leer un poco. Compré hace como dos meses el libro de kitchen y me gustarÃa leerlo hoy.
Aunque no me sienta bien debo por lo menos sacar a los perros a que se oren, ya se parecen a mi. Estornudo.
