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Tales del Ejido

Enero 4, 2008

Busca el equilibrio en tu estómago

Archivado en: Uncategorized — davidescribe @ 8:14 am

2008 me ha traído un aroma de bienestar muy especial.
Arranco el proyecto de la chinampa a tu casa que es t o d a una filosofía de calidad de vida en gastronomía hogareña.
Mientras les escribo, los invito a conoce este proyecto.

Noviembre 28, 2007

Mi vecino

Archivado en: Uncategorized — davidescribe @ 4:31 am

Me intriga mi vecino.
Todas las noches observo la luz encendida de su habitación a altas horas de la madrugada. De repente lo veo salir a su terraza, las cortinas bailan haciéndole una caravana.
Debo de reconocer que no tiene mal gusto musical cuando apenas percibo el disco de Nightmares on wax que tiene puesto.
Lo veo en jeans y chamarra de invierno moviendo cajas, sacando cosas como si hubiera decido que a las 3 a.m. es una hora adecuada para elegir qué cosas va a tirar a la basura para inicial el año nuevo.
Por momentos la música cambia de ritmo, no entiendo a qué puede dedicarse escuchando Röyksopp. Tal vez es dj…no lo creo, ya está medio viejo para eso.
Después apaga su luz y veo salir humo por la chimenea
Le escucho una canción muy tranquila de Daft punk y me da coraje pensar que esta recordando el concierto que me perdí porque casi no estoy enterado de nada.
Siento envidia de él porque al parecer no trabaja, siempre lo veo en casa por las mañanas.
Sí, debe de ser viejo porque escucha a Leonard Cohen, quizá tiene mi edad.
Afuera, en su cochera hay un auto raro, es un toyota FJ cruiser sin placas. Es color amarillo. ¿A qué puede dedicarse alguien con un auto así?
Por las mañanas la señora del aseo que tiene, le cuelga su ropa en un tendedero cercano a mi barda. Sólo veo jeans y sudaderas de super.
El otro día uno de mis perros estaba mordiendo algo que se había encontrado en el jardín, era un boomerang de madera con una calcomanía. Supuse que se le había volado al vecino. Creí que ya no hacían boomerang.
Cerca de las 4 a.m. le escuché un disco de sonic youth.
Fui a la cocina, abrí la ventana y me puse a escuchar un poco. Era algo muy bizarro. Por momentos me dio mucha flojera estar como espiándolo.
Encendí un cigarro.
Pensé que mi vida era un porquería porque no tenía otra cosa en qué entretenerme mejor que suponer cosas del vecino.
Su música siguió toda la madrugada.
A la mañana siguiente lo primero que llegó a mi mente fue él, corrí la cortina de mi habitación y ahí estaba es el jardín en pijama, con su ipod como buscando algo en el césped.
Me queda claro, es un ordinario.
Un extraño.

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